NEPAL
En Diciembre de 2014 escribía este post para resumir mi experiencia en Nepal donde pasé casi 3 semanas al final del año. Un país muy pobre, con algunas de las condiciones de vida de las más duras que he visto en el mundo, después de una monarquía muy abusiva tuvieron problemas de terrorismo y de corrupción política, desde hace unos años parecía que la situación mejoraba, la entrada de los turistas recientemente ha traído mucho dinero y posibilidades de desarrollo, aunque muy lentamente.
Antes del terremoto en Katmandú no había electricidad por la noche, las infraestructuras son muy limitadas, el aeropuerto de Katmandú es de los peores que he visto, al nivel de algunos en África, las carreteras en mal estado en muchas ocasiones.
La gente es honesta y muy trabajadora, siempre te regalan una sonrisa o un saludo, son muy hospitalarios.
Una vez más el poder de la naturaleza se ceba con los más pobres. Sólo la idea del Karma me regala un poco de paz.
Espero que esta desgracia sirva para traer un mejor futuro a Nepal, para que sus condiciones de vida mejoren y para que se apoye a un país que ha estado olvidado por el resto del mundo durante mucho tiempo.
Para mi esto es simplemente un recordatorio de la impermanencia de este mundo, de que todo lo que damos por hecho puede desaparecer en cualquier momento por muy seguros que creamos estar y una razón más para dar gracias por esta vida que es un regalo enorme y para hacer todo lo que esté en mi mano por disfrutarla al máximo.
Aquí hay un video con mis fotos en Nepal.
https://youtu.be/_v5hMueNm-E?list=PLSKkHY2FC8zI9ff996RYHjgDkAxb1jdYn
Después de casi 3 meses en India se acaba el visado así que tocaba cambiar de país, ahora Nepal. Me había quedado más días de los que pensaba en India, India te atrapa, así que tenía menos tiempo del planeado. Sin embargo tenía claras mis prioridades, pasar unos días en Katmandú y luego ir a Pokhara para preparar el trekking de Annapurna Base Camp, la razón principal de mi visita a Nepal. Aunque Nepal tiene muchas cosas más para hacer pero es sin duda el Disneyland te los Trekkings. El vuelo hacia Nepal te regala unas vistas espectaculares de las montañas más altas del planeta.

En la guía decía que cuando uno llega a Katmandú puede tener un shock por su ruido y su suciedad sin embargo, cuando uno llega de Delhi, Katmandú le parece tranquilo y limpio. La primera noche cené con mi amiga Claudia que coincidía en Katmandú, una alegría ver a Claudia con la que viví un tiempo en Dublín.

El resto de los días en Katmandú los pasé visitando templos budistas, pagodas, el templo de los monos, donde cientos de monos campan a sus anchas haciendo shows para los turistas.
Una diferencia entre India y Nepal es que en Nepal es mucho más fácil encontrar carne para comer aunque cuando ví la forma en la que la conservan y la tratan se me quitaron las poquitas ganas de probarla, así que sigo sin comer carne.
Nada más llegar a Katmandú decidí ir a darme un masaje así que entre en un lugar cerca del hotel. La chica que había me rebajó el precio del masaje a casi la mitad. Comenzó con el masaje normalmente aunque yo notaba que tocaba más de la cuenta pero de una manera muy sutil. Cuando me dí la vuelta de repente me tocó los pezones y me preguntó que si me gustaba, yo le dije que sí aunque las dudas comenzaron a acecharme y estaba pensando que tipo de masaje sería ese (ayurvedico, tailandés…). Un poco después y ya con más confianza empezó a tocar zonas más comprometidas y en un momento dado me miro y agitando la mano de arriba abajo dijo ¿Do you want? e hizo un ruido bastante divertido, yo que para nada había visto venir el tema le dije que no me hacía falta final feliz, que ya era bastante feliz, así que un poco decepcionada por mi negativa acabó el masaje. Durante 3 meses en Indía casi no había hablado con mujeres, en India las mujeres practicamente no forman parte de la vida social y el primer día en Nepal me ocurría esto un buen aviso de la diferencia entre estos dos países.
Aunque los budistas son mas “mediáticos” la mayoría de la gente en Nepal son Hinduistas y como en Varanasi en Katmandú también tienen un lugar sagrado donde quemar los cuerpos.

Después de varios días salí hacia Pokhara. Esta ciudad a la orillas de un lago precioso es más tranquila que Katmandú y es el supermercado del trekking, está lleno de tiendas donde acompañado por Alejandro y Jesi hice acopio de todo lo que me hacía falta para el trekking, sobre todo ropa de abrigo y los permisos necesarios. En 2 días teníamos todo preparado y salimos hacia el trekking.


Durante 9 días caminé por muchos climas diferentes. Una de las cosas buenas de este trekking es que puedes hacerlo sin guía y sin porter que te lleve la mochila y así lo decidí. Además este trekking pasa por varios climas diferentes ya que vas desde menos de mil metros hasta los 4.100 del campo base.
Uno de los puntos más bonitos fue en Poon Hill donde madrugamos mucho para ver el amanecer detrás de las montañas (Anapurnas y Machapuchare). Estos primeros días permitía compartir mucho con la gente local, como esta niña con la que estuvimos jugando un buen rato a bajar y subir de la roca.
Durante 1 hora me perdí por el bosque y tuve que volver sobre mis pasos cuando mirando el mapa descubrí que estaba caminando en dirección errónea. Al día siguiente encontré a una pareja de Alemanes y un portugués con los que intermitentemente caminé los días siguientes.
Conforme ascendíamos en altura el clima iba empeorando y sobre todo por las noches hacía mucho frío así que había que dormir de esta pinta.

Por el camino te cruzas todos el tiempo con los porteadores, que son unos pequeños súper hombres que caminan con más de 30 kilos a la espalda para que los turistas puedan disfrutar de su paseo sin mochila o de muchas comodidades en la montaña.

Los últimos días de subida fueron duros porque se puso a nevar copiosamente pero aún así conseguí aunque tuve que dejar a los compañeros atrás llegar al campo base para dormir una noche a más de 4.100 metros de altitud. Imaginad el frío en la habitación viendo la foto de la nieve al lado de las camas (ni idea de como llegó hasta allí la nieve), hasta -10 grados llegamos a tener allá arriba.

Al día siguiente al levantarnos descubrimos que había nevado mucho más durante la noche así que la bajada fue caminando a veces en lugares donde había casi un metro de nieve. El paisaje era precioso con nieve blanca impoluta por todos lados.

La nieve había llegado hasta los 2.200 metros así que durante un día bajamos mucho para poder dormir en un lugar seco. Se hizo un poco duró por llevar los pies mojados con calcetines húmedos por toda la nieve que había pero lo conseguimos.
Otra vez sólo caminé 2 días más en los valles disfrutando de las grandes vistas de la región de Anapurna y del Yoga con las mejores vistas.
Al volver a Pokhara ya no me quedada mucho tiempo más así que pasé un par de días haciendo cosas con el ordenador y paseando por Pokhara y luego por Katmandú antes de salir hacía Hanoi en Vietnam para reunirme con mi hermana y mi Madre y pasar las navidades.