Hace poco leí una historia Sufí que decía algo así.
Un anciano y un joven iban viajando con un burro. Se acercan a un pueblo, los dos caminan al lado del burro.
Unos niños pasan cerca y se empiezan a reír y comentan “mira esos dos tontos tienen un burro y van andando, por lo menos el viejo podría sentarse en el burro”.
Escuchando a los niños el anciano y el joven deciden que como se están acercando al pueblo será mejor que el anciano se suba al burro y el joven camine a su ladoEntonces llega otro grupo de gente y después de mirarlos dicen “ Mira que desfachatez el viejo sentado en el burro y el pobre chaval andando, es absurdo! El chico debería sentarse en el burro” así que cambiaron, el anciano comenzó a caminar y el joven se subió al burro.
Otro grupo de gente se cruzó con ellos y dijeron “mira ese niño que arrogante, va en el burro y el pobre hombre tiene que caminar, que sin vergüenza, seguro que es su padre o su maestro”. Que hacer? Los dos decidieron que solo había una posibilidad, los dos se sentarían en el burro para cruzar el pueblo. Y así lo hicieron, entonces otro grupo de gente se les apareció en el camino y dijeron “mira que violentos, no tienen respeto por los animales, el pobre burro va con la lengua fuera, dos personas en un burro, malajes! Sería mejor que llevaran al burro a sus espaldas.
Una vez más el joven y el anciano discutieron y llegaron a la conclusión de que solo había una solución para cruzar el pueblo, “Es mejor hacer caso a la gente del pueblo, si no pensaran que estamos locos” dijo el anciano. Así que buscaron unas varas de bambú se las pusieron a los hombros y ataron al burro sobre sus espaldas. El burro intentaba escaparse porque no quería ser atado, se resistía.
En ese momento encontraron un puente donde la gente pasaba, se montó una gran algarabía y se oyó a alguien decir “Mira esos locos, nunca he visto alguien tan idiota, Los burros son para montar sobre ellos no para llevarlos a hombros, se han vuelto locos?”
Escuchando lo gritos y el ajetreo, el burro se empezó a poner más nervioso saltó y cayó por el puente hasta el río. Los dos hombres bajaron para rescatarlo y vieron que el burro había muerto. Se sentaron al lado y el anciano dijo, “escucha y habló al joven..”
Esta historia no es una historia cualquiera. –el anciano era un maestro Sufi, una persona iluminada, y el joven era su pupilo, el anciano estaba haciendo esto para que el joven aprendiera una lección. Los Sufis siempre crean situaciones para aprender. Entonces el anciano dijo “Mira, igual que el burro tu estarás muerto si escuchas lo que dice la gente demasiado. No hagas ni caso de lo que digan, hay millones de personas y cada uno tiene una visión, algo que decir, si escuchas cada opinión estarás perdido.
No escuches a nadie que te insulte, se tú mismo, sé indiferente a las críticas.