a veces cuesta dejar ir
En muchas ocasiones en la vida nos enfrentamos a un dilema, a una intersección de caminos, una decisión que puede cambiarlo todo.
A veces nos cuesta mucho elegir una opción. Vivimos en un mundo saturado de elecciones a tomar, tenemos tantas posibilidades que a veces uno se siente abrumado por si está eligiendo lo correcto o si está cometiendo un error.
Hay muchos sistemas para saber si uno esta tomando la decisión adecuada o no, analizar los pros y los contras, evaluar las posibilidades que se esconde detrás de cada opción y todo esto está muy bien pero hay una forma mejor de tomar las decisiones y es con el corazón.
Nuestro cerebro sabe mucho, tiene muchos datos y puede analizar multitud de variables. Sin embargo hay otro órgano que sabe aún más que el cerebro que es lo mejor para nosotros, y es el corazón. Existe una sabiduría dentro de nosotros que te empuja siempre a hacer lo mejor para ti, o quizás no sea lo mejor para ti pero si lo que tienes que hacer. Estoy convencido de que si tomáramos más decisiones con el corazón este mundo sería un lugar mejor, donde la gente se sentiría feliz y satisfecha y de esta manera estaría en mejor disposición de hacer feliz a los demás.
En el momento en el que tomas una decisión todo lo demás desaparece, no hay ningún beneficio en pensar que hubiera pasado si hubiera hecho esto diferente o aquello de otra forma. Cuando tomas una decisión se cancelan el resto de caminos y en el que estás es el único y es el que tenía que ser.
Vivir en el arrepentimiento o en la duda de lo que hice no sirve absolutamente para nada bueno, es como andar el camino con una mochila con piedras dentro, solo sirve para hacernos caminar más lento y para perder energía.
Así que te propongo un ejercicio en 3 simples pasos:
- Analiza si tienes algún “caso abierto” algo que te quedó por decir o que te hubiera gustado hacer. Identifica que es lo que tendría que pasar para poder deshacerte de este lastre, que parte puedes hacer tu.
- Hazlo, di eso que te quedaste por decir, haz eso que quisiste hacer, si no se puede hacer de verdad lo puedes hacer con tu imaginación, para el cerebro es igual algo que ocurre que algo que te imaginas con mucho detalle. Si te quedó una conversación pendiente con alguien y ya no la puedes tener, tenla en tu imaginación y verás como funciona.
- Escribe el punto y a parte, piensa en que posición estás ahora y hacia donde quieres ir y lo más importante, no vuelvas a mirar atrás,
No pierdas ni un segundo en pensar que hubiera pasado si, acepta que todas las decisiones que tomaste te han traído hasta este momento y que este momento que vives es perfecto porque es el único que tienes, el único que existe de verdad, todo lo demás está en tu cabeza.
Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro. Winston Churchill