Mi camino de crecimiento personal comenzó cuando me quedé solo después de una relación de 7 años. En aquel momento me enfrenté a la cruda realidad, no tenía ni idea de lo que quería hacer con mi vida y, peor aún, ya no tenía nadie a quien seguir. Comencé con el coaching y me metí de lleno en el desarrollo personal. Después empecé a viajar solo y más tarde descubrí en el Yoga una manera más profunda de conocerme a mí mismo, y en el Tantra una manera de avanzar espiritualmente.
A veces mi entusiasmo ( un 7 claro en el Eneagrama) me lleva a compartir lo que aprendo y a querer empujar a la gente a seguir un camino similar. Sin embargo, hoy, entiendo que cada uno se desarrolla de la manera que puede o quiere, dependiendo de sus circunstancias. Hace unas semanas cuando preparaba un taller me di cuento esto. Las posibilidades de crecimiento son infinitas:
- Hay gente que necesita viajar o vivir experiencias extremas para poder crecer.
- Otros necesitan hacer cursos con otra gente o se encierran en su casa y aprenden de manuales, libros o videos de Youtube.
- Las personas relsilientes (de las que hablo en este video) encuentran su crecimiento en situaciones difíciles y duras, a veces incluso en sus peores momentos pueden encontrar el sentido de sus vidas.
Siempre he tenido la creencia de que ahora mismo, para mí, tener un hijo sería una limitación en mi camino de crecimiento personal y espiritual. Sin embargo, hablando con un gran amigo hace poco, entendí cómo para él ser padre le había hecho plantearse muchas cosas.

Tener un hijo: una oportunidad de ser mejor cada día
Mi amigo me contó que desde hace un tiempo ha dejado de beber alcohol y que está haciendo más deporte que está haciendo más deporte que nunca. La motivación para estas cosas la ha encontrado en servir de ejemplo a su hijo, en mostrarle la mejor versión de sí mismo.
Mi amigo se ha dado cuenta de que no puede obligar a su hijo a ser nada que él quiera, ni si quiera puede decirle lo que debe hacer. Bueno, puede, pero lo más probable es que cuando sea un adolescente no le sirva de mucho (seguro que has oído el “cuando seas padre comerás huevos” y probablemente te acordarás de qué tal te hacía sentir eso). Lo que sí puede hacer es vivir respetando unos valores y que su hijo copie los que le sirvan para alcanzar su propósito y vivir su propia vida. Él podrá decidir cómo los utiliza y cómo los pone al servicio de su propio camino.
Los hijos aprenden poco de las palabras; sólo sirven tus actos y la coherencia de éstos con las palabras. Joan Manuel Serrat
Muchos hemos escuchado a nuestros padres diciendo que no bebiéramos, para luego luego verlos ponerse finos en la comida familiar y coger el coche para volver a casa. ¿Qué tipo de credibilidad le dabas a esto?

Si tienes un hijo, lo vas a tener pronto, o incluso si lo piensas tener alguna vez en tu vida, mi amigo y yo te proponemos un ejercicio:
- Siéntate un rato con un boli y un papel o usa el móvil si te resulta más fácil.
- Escribe una lista de los valores que te gustaría que tuviera tu hijo.
- Cada día antes de irte a dormir revisa a qué nivel has tenido activo ese valor durante el día. ¿Que puedes hacer par que mañana sea mejor?
- Piensa también si el mensaje que estás dando a tu hijo, es o no coherente con lo que tú estás haciendo.
Yo, por mi parte, tengo que agradecer a mis padre que me dieran la honestidad, el respeto, la curiosidad por aprender, la bondad, la salud, la responsabilidad, ser activo y deportista. Todos ellos regalos que me hicieron durante los años que viví con ellos, en forma de valores que me han servido para afrontar los momentos decisivos de mi vida y llevarme a vivir la vida vivo ahora.
¿Cuáles son los valores que quieres que tu hijo tenga? ¿Los tienes tú también?
Muy bonito … sobretodo porque viene de alguien que no tiene hijos y trata de ver como algo que siempre parece frenar, de la opción de crecer en otras personas. Al leerlo me he dado cuenta de que el ejercicio a mi “me vino” cuando ya tenía a Lúa en brazos… en ese momento me vino a la cabeza que debía hacer una lista de cosas que recordaba de mi infancia y que no me gustaría reproducir en la vida de mi bebe; no tenían que ser cosas realmente duras o traumáticas, simplemente detalles que muchas veces reproducimos solamente porque no nos paramos a meditarlos… por ejemplo, en mi casa las días siempre empezaron con estrés, voces i prisas; todos teníamos que llegar a algún lado y todo el peso recaía en mi madre que no daba abasto… así que ahora hemos decidido que tal vez no nos peinamos, pero empezamos el día con un saludo , con una canción… y este objetivo no se ha logrado si no consigo ver una sonrisa de Lúa antes de despedirme de ella… (y que conste que no es tarea fácil, cada día desde hace dos años trabajamos por mejorar este objetivo!… entre muchos otros)
Lo mejor de esto, es que es un buen ejercicio de reflexión para amigos con los que lo hablo (por eso lo pongo aquí)… que no solo te ayuda a rebuscar que no quieres repetir en tus hijos, sino también a entender por qué haces ciertas cosas…
A parte de eso… y centrados en el sindrome de la mochila… solo queria decir que leer este blog que ha hecho ver que mi verdadero cambio/liberación me ha llegado con mi hija… de verdad! antes no me planteaba salirme de ciertas cosas establecidas como normales, pero desde que está conmigo me encuentro con miles de cosas…. desde el primer momento en que pienso… ¿quien soy yo para agujerearle las orejas con tres días de vida?… a darme cuenta de que no vale eso de que los niños tienen rutinas y si viajas con ellos se las cambias y lo pasan mal: nuestro ultimo viaje con Lúa a Japón nos abrió los ojos: hacía cosas que no sabíamos, le gustaban cosas que nos sorprendían y se despertaba contentísima cada día sabiendo que lo pasaría con nosotros… esta ha sido la primera vez que nos hemos planteado que tal vez podemos dejarlo todo una temporada y simplemente viajar con nuestra hija… antes esto ni se nos había pasado por la cabeza!! este es ahora nuestro objetivo… ojalá algún día pueda volver a escribir aquí contando cosas lindassss
Por si a alguien le interesa… este documental abre mentes… como se dice mucho por aquí: otra forma diferente es posible… de felicidad! (FAMILIAS VIAJERAS, MIRANDO EL MUNDO CON OJOS DE NIÑO https://www.youtube.com/watch?v=t53jnhSMUIg)
y gracias!
Que bonito, gracias Rosana. A mi me abrió los ojos mi amigo, cuando me mostró que algo que yo veía como que sería el final de mi crecimiento resulta que para él había sido la motivación para ser mejor cada día. Que bonito poder darle a tus hijos lo bueno que te dieron tus padres y no darle lo que a ti no te gustó que te dieran. Todo esto requiere de un esfuero diario y de un trabajo personal grande para identificar estas cosas, así que se me ocurre que antes de ser padre habría que hacer un test como un cursillo prematrimonial donte te dieran unos contenidos básicos sobre paternidad.
Lo de viajar he conocido a varias parejas, se puede. Recuerdo una pareja en Vietnam que viajaban con su hija de 3 años y el chico me dijo, viajamos ahora porque cuando sea más mayor no podremos. Lo que para la mayoría de personas sería una limitación para ellos era la razon de viajar, la niña estaba feliz corriendo por las calles de Ho chi Min. Ojala y pueda leer tus historias viajando con tu niña por el mundo.
besos